El día del padre… por los padrinos

 El día del padre… por los padrinos

Asumimos de manera generalizada una especia de jerarquía de protagonismo en las bodas. Casi de manera inconsciente. Partimos de que los protagonistas absolutos, lógicamente, son los novios. Pero siempre recae un poco más de atención la novia. Por nuestra cultura, porque tradicionalmente ha sido así, o porque de manera generalizada le ponen más ilusión que los hombres.

Después de los novios, la madrina también atrae muchos “focos”. Desde su vestido hasta otros detalles que van a ser observados de manera minuciosa. Pero hay un cuarto protagonista que lo suele ser menos. Y ahora que se acerca el día del padre, queremos hacerle un pequeño homenaje a los padrinos.

Hemos dicho padre porque es lo más común. Que el padre de la novia sea el padrino de la boda. Aunque hay muchos casos en los que este papel recae sobre otra persona de confianza para la novia. Un mejor amigo, o su hermano, o alguien de la familia… en cualquier caso, alguien muy muy cercano, ya que hará una serie de pasos que tanto él como la novia, no olvidarán nunca.

Antes de seguir con el padre, si el padrino es alguien joven y cercano muchas veces organiza una despedida de soltero. O puede ser el encargado de organizar una divertida preboda. Pero si es el padre, tiene una serie de misiones que es importante que conozca. Para empezar, su nombre va a salir en las invitaciones, por lo que debe asumir que su rol es importante.

Antes de la boda puede asumir papel de “asesor” (recordamos que es el cuarto en importancia… 😛 ). Pero si tienen un trato cercano con el novio, puede ayudarle también en su vestimenta. Si el chaqué es el elegido, puede poner su experiencia y gusto al servicio del novio, y ayudarle a elegir el mejor corte posible .

El día de la boda, su protagonismo será tanto como quiera. Sabiendo que va a tener un momento precioso que compartir con la novia en su camino hacia el altar. Un camino en el que debe transmitir tanto el cariño como la tranquilidad que toda novia necesita en el “paseíllo” que más recordará en su vida. Cuando llegan a destino, se despedirá cariñosamente (suele ser con un beso en la mejilla) para situarse a la izquierda del novio, en ese papel “cambiado” en el que cada progenitor se sitúa al lado de su nuevo hijo político, y no del carnal, dando por entendido que ahora ya serán la misma familia. Y así abandonarán, juntos y los últimos, el templo donde se celebre la boda.

El resto de su presencia dependerá de lo que quiera él mismo. Él y los novios y los que participen en la organización. Pero, por ejemplo, un discurso en un momento dado siempre es bien recibido. También puede ser el encargado de los anillos. Su guardián y garante de que lleguen perfectamente al momento adecuado. Parece una tarea bien sencilla… pero esos anillos pesan más de la cuenta. Solo la presión la añade dificultad.

Y desde ahí a lo secundario: aportar ideas de la música, practicar el vals con su hija, atender con los puros a los invitados…

Lo que tiene que quedar claro, es que se debe sentir cómodo con un día tan bonito como difícil. Puede que su hija lleve siendo adulta muchos años… pero para él, hay algo que pierde ese día. Sí, también gana. Pero su “princesa” se ha hecho mayor de manera definitiva.

Otros artículos de interés

Datos de contacto

Teléfono

918 41 00 53

Correo electrónico

info@ondarreta.es

Dirección Normandie

km 36, Carr. de Madrid a Burgos, 28710 El Molar, Madrid

Dirección Larrun

Av. del Camino de Santiago, 1, 28050 Madrid

Conócenos más

Si estás pensando en organizar tu boda en Madrid, síguenos en las redes sociales

Restaurantes - Catering - Eventos

Copy link
Powered by Social Snap